Menorrea
enero 14th, 2019
Tomen, pero no beban todos de ella
que ésta es la sangre de mi cuerpo
sangre derramada por mí,
no por él, no por nosotros.
Sangre de la alianza,
y la perpetua condena,
no del costado,
pero que, en sus lapsos de presencia,
con el mismo ardor aqueja.
Sangre inmaculada,
preciosa mensajera,
de ausencia de vida
inhibiendo de penas
encomendada a la mujer,
para nacer, brotar y correr entre sus piernas.
Valeria de la Torre Solís
Egresada de la Preparatoria Regional de Huejuquilla, módulo Mezquitic