Topofrenia
junio 25th, 2026
Del griego topos (τόπος: lugar) y frenia (φρένεια: mente, pensamiento)
El crítico literario Rober Tally Jr. explica la topofrenia con espacios íntimos y seguros que, de pronto, se vuelven agrestes. Es como ese cofre del tesoro que resulta ser un mimic en las historias de aventuras o a la otra madre, Beldam, de Coraline; pero esto se desarrolla en espacios específicos. ¿Qué pasa cuando mi cuarto ya no es un lugar para protegerme en los sueños, sino un espacio amenazante y, en el umbral, puedo ver la silueta de alguien que me acecha?
Dicen que los escritores somos un termómetro moral de la sociedad; claramente, no podemos negar que estamos mal como ciudadanos: llenos de una inseguridad malsana que nos presiona el costado en el camión y que se sube a nuestras espaldas cuando caminamos en soledad por las calles. Sin embargo, también los escritores somos quienes podemos mostrar la versión más horrible de la realidad para hacer una denuncia social de aquello que nos incomoda.
La narrativa sí cuenta historias incómodas, Guadalupe Nettel tiene un libro con ese título, justamente; pero quedarnos en silencio en esos espacios y no hacer ninguna denuncia sería ser cómplices de ese mal, una contradicción a lo que los escritores buscamos hacer al sentarnos frente a la computadora, al abrir el celular, al sacar nuestra libreta y presionar el bolígrafo para empezar a dibujar esa realidad.
Leamos el siguiente corredor de narraciones como una advertencia de lo que podemos encontrar en la vida real y pensemos en que allá, en el centro de los maizales, podríamos encontrar una sonrisa descolocada que nunca habíamos visto.
Ome Galindo*
Crítico literario y escritor. Además de tener el doctorado en Humanidades, es autor de diversos géneros con distintos premios nacionales e internacionales. También es locutor, promotror de lectura y gestor cultural. Actualmente es docente de la Preparatoria 8,