Author Archive: Vaiven

Crepúsculo

Crepúsculo

Siempre resuenan

tus murmullos.

El oleaje de una tarde en la costa.

El calor se pierde.

La pasión ilumina tras la montaña.

¿Siempre?

El fulgor de una luz decreciente destiñó tu piel.

Opacidad y perdón.

Vistes la ceniza de un pasado

incinerado por los años bajo el sol.

Sólo nos queda el tiempo.

Qué pesado es nadar contracorriente

en un río puesto a desembocar

en la cascada del olvido.

No consigo ahogarme.

Tú dime

Tú dime

siempre en la brisa matinal

En la luz de las estaciones.

Tú dime.

Tientas

mi dedo al borde de la página

un libro entero sin saberlo

tientas.

Provocas.

Un instante me tocas.

Suspiro noches rotas

provocas.

Yaxkin Alejandro González Mondragón

Preparatoria 4

Paranoia. Areli Alejandra Ruvalcaba Becerra. Preparatoria Regional de El Salto.

Jinete

Tiempo,

Dómame,

O déjame caer en tu figura,

Fiera,

Galópame,

O pedazo a pedazo devora mi cuerpo,

Huella,

Píntame,

O serás la culpa de un aire extinto,

¿Alguna vez me has hablado?

Gritos a pulmón lloran y arden al vacío de la nada

Me desvanece,

Franca sonrisa que nadie más ve,

Por ser impasible, sombreada, domable,

¿Me has escuchado?

Sombra,

¡Vacía mis raíces!

Mis ojos arden del veneno que el domador succionó,

¿Ahora puedes verme?

Kassandra Sheerline Sáncjez Johnston

Preparatoria 10

Desequilibrio matutino. Valeria Itzel Ramos Avilés. Preparatoria 10.

La palabra absoluta

La palabra absoluta

Sin credibilidad

luminosa emana el Génesis

en delirio.

Dijo Dios sea la luz y fue la luz.

Luz afable separando las tinieblas,

caliente o frío pero no tibio.

Vocera de aquel misterioso ser.

Levítico alude a la vida y la muerte.

En cadena constante el pasado miente.

El alma tiene sed de Dios.

Por el desasosiego de abrir los sellos

detenido cuestionamiento.

A

A

A M É N A M É N A M É N

É

N

N

Anáfora de la vida religiosa.

Se es dicha con más quietud.

Corona de espinas

arde y sangra

en plegarias.

La multitud de tus piedades

borra las rebeliones.

Un movimiento de masas se genera

en un libro que sólo pesa.

Invento social

Escarpelos, tijeras, agujas pasan por el cuero.

                        Con trayecto   D

                                                      E

                                                          S

                                                       C

                                                           E

                                                              N

                                                                   D

                                                                        I

                                                                           E

                                                                       N

                                                                    D

                                                                 O

                                                                .

   ocigárt ovitom odneinet………….. .

            Y todo para terminar siendo un títere,

   movido por las críticas, prejuicios y distintivos.

       Teniendo etiquetas hasta en las cuencas,

Peso en las orejas y basura en cavidades extracorpóreas.

             Terrible saco hay que cargar, esqueleto débil

                                  no creo que pueda más.

Isaura Michelle Jaime Rodríguez

Preparatoria 11

Bébeme

Me agoto gota a gota,

me escurro en las baldosas y ahí permanezco,

agua estancada, refugio de huevecillos y mosquitos.

¿No quieres beberme?

¿Te asquea mi color negruzco,

mis orillas enlamadas, el rastro de las pisadas,

las bacterias/moluscos/criaturas/desechos que me habitan?

Me agoto gota a gota,

se deshacen mis brazos,

tu recuerdo en escapulario va corriente abajo

y no puedo tomarlo; se funden mis lágrimas,

mis pensamientos y mis entrañas.

Bébelo todo. Por favor, bébelo.

Me agoto gota a gota,

realmente ya no me importa,

me vacío por la coladera,

fluyo en manguera y riego la tierra

para que erosione con mi tristeza.

Bébeme, te lo ruego,

no soy enfermedad ni veneno.

Me agoto gota a gota,

sólo quiero que me arrojes a tus ojos,

caer sobre ti como dulce remedio;

que hagas de tu mano un cuenco,

me recojas y me sorbas;

que te desnudes y te bañes en mis riberas

y te hundas en mí cuando perezcas.

Bébeme, soy agua bendita, curativa,

soy saciedad y vida.

Jhovana Itzel Aguilar Jiménez

Preparatoria 8

Que me consuma

Que me consuma, cariño,

De las veces que hemos jugado

Como viles animales entre aquellas

Sábanas que guardan nuestros gemidos.

Que me consuma el tiempo,

Mientras que te recorro con besos,

Y juntando nuestros labios

Continuamos con lo romántico.

Que me consuma,

Admirando cada parte tuya,

Que al unirse con la mía

Se vuelven una sola.

Que me consuma, carajo,

Que me consuma de la misma manera

En que tú consumes mis jugos,

Que me consuma como el tiempo

Mientras me das embestidas.

Que me consuma, cariño,

Entre fluidos, gemidos y orgasmos tuyos.

María Fernanda Moreno Monroy

Preparatoria 12

Heridas ocultas. Yulisa Razo Pérez. Preparatoria Regional de El Salto.

Hada del ciruelo de azúcar

Hada de Ciruelo de Azúcar

I

Gloriosa, cuan dulce espectro.

Fríos copos azucarados

Descienden a cada sutil paso

¡Oh! Frágil diente de león

¡Gloriosa!

El chocar de sus láminas de hojaldre

¡Meliflua celesta!

Murmullos y miradas perdidas

Droga del tiempo

Diosa del espacio

Anhela la sobra vítrea

¡Pluma de cisne, sé libre!

Secreto angelical

Has jugado con mi atención

¿Dormido? ¿Despierto?

Éxtasis siento al oír

Tus pasos arpegios

Y la elegante melodía

Inexplicable de otra dimensión

II

¡Corre! ¡Oh, débil enigma!

¡Sigue el susurro de la luna!

¡Piérdete en una cadencia!

¡No mires atrás!

¡Tal vez nos veamos de nuevo!

¡Sólo corre! ¡Pronto nos veremos!

¡Esfúmate!

Wojciech

Noche de psicosis.

Silencio.

Destellos estelares me hablan.

Miro tu rostro.

De pronto oigo música.

Mi rostro.

Suena Orawa.

Miro la muerte.

Adrián Lepe Santana

Preparatoria Regional de Tecolotlán

Libertad. Lía Noemí López López. Preparatoria Regional de El Salto.
No me gusta cuando callas. Érik Alejandro Sánchez Calleja. Preparatoria Regional de El Salto.

Abortados

Abortados

Sin saber qué gritar al vacío

             adivinamos que el universo es sordo

le pedí por ti

y mi respuesta fueron grillos con violines.

            Y aunque el útero del amor era infértil

                                   decidimos fecundar;

            fuimos abortados

soñando que estuvimos vivos.

Anubarrado

Mis ojos diluviaban

porque me dolías.

No te lloro más porque no quiera,

ya no puedo.

Te has llevado las palabras,

dejándome ahí, en el pecho

un rompecabezas de corazón

que ya no se puede armar.

Lavatorio

Aprendimos a llorar,

yo con las manos

tú con la sonrisa.

Le enseñamos a los violines

a ser tristes,

melancólicos.

Porque así,

con lágrimas,

el corazón se enjuaga.

Sin ti y sin tú

La poesía se quedó sin PALABRAS

de sus lágrimas de tinta

lloradas por las manos

se convirtió en carne

como el verbo

que se conjugó en tus pestañas para hacerse mirada.

Y así

habiéndome adaptado a tus versos

veo cómo te      a      l         e             j                       a                            s.

Kevin Bricio Palafox

Preparatoria Regional de Arandas, módulo San Ignacio Cerro Gordo

Freedom. Carlos Alexis Pineda Ibarra. Preparatoria 10.
Emptiness. Carlos Alexis Pineda Ibarra. Preparatoria 10.

Tragos de vida

En la frialdad de la tristeza

el auge de las luces apuñala.

Las vacías calles bifurcan

el espacio y la realidad.

Su soledad inunda

la celeste velada en la ciudad.

Con sus rostros de lápida

plantan un nuevo invierno,

llenan con pétalos la última copa

embriagando con vanidad sus mentiras.

¡Oh, falsas miradas! Tan inquietantes…

Sobrios tragos de ansiedad

culminan en un sueño.

¡Cambian las noches,

danzan las cortinas!

¡Predicen los aromas,

se entierra la vida!

Frívolos labios me seducen

Con ímpetu, borran lo monótono.

El mar se desborda

y las sábanas caen.

Interrumpido desliz,

se envuelve en la almohada una vez más.

El reloj con su inequívoca memoria

regresa de su descanso.

Las olas vuelven a chocar,

giramos alrededor del sol,

atraídos por una sola Luna

y anclados a una insufrible prisión.

Corro por el pavimento

sosteniendo su cálida mano.

Lleno de temor ante lo desconocido

miro con discreción las paredes.

Me aferro al suelo,

encadeno mi cuerpo.

Escapo con poca agilidad,

cada instante estoy más atado.

Sucumbo sobre los alaridos,

me lamento por tan vacío propósito.

Mis únicos tragos de esperanza

son bebidos de sus labios.

¡Las noches duermen,

las cortinas descansan!

¡Los aromas del alma,

son enterrados al alba!

Sus latidos reposan,

mi cuerpo se desmaya junto a las estrellas.

Su cuerpo es la Luna…

Yo soy la neblina.

Camino entre sus callejones

y ella me descifra.

Mario Alonso Lara Jr.

Preparatoria Regional de Chapala

El último baile. Sandra María López Dueñas. Preparatoria Regional de El Salto.
Fluyendo como ideas. Ximena Elizabeth Parra González. Preparatoria Regional de Etzatlán.
Belleza en la oscuridad. Yuli Itzel Flores Hernández. Preparatoria Regional de El Salto.

La reacción ante la huida

El cerebro es una de las estructuras que más ha impresionado a la comunidad científica y al ser humano en general. Es increíble pensar que el mismo cerebro con el cual podemos poner satélites en órbita, es el mismo que permitió la primera agricultura y la primera civilización. Este órgano se estructura por capas, ergo, mantiene las respuestas primigenias en el centro y a las más nuevas en capas exteriores.

*

Todo indicaba ser normal, o así lo había sido esa noche y las anteriores. Rubén, oficinista en los días, pintor por las noches, trabaja en una pintura abstracta con manchones azules, negros, blancos, puntas y gota prematura que apenas logra manifestarse en las manos. Un estudio de noche, iluminación lunar. Silencio.

                Puerta. Habían sonado tres golpes secos en la puerta del departamento-estudio. ¿Quién será a estas horas de la noche? ¿Qué horas son? Saca su celular del pantalón, lo primero que ve son las trece llamadas perdidas de Lucía y elimina la notificación a la par que un signo interrogativo se dibuja en su cara. Una y media de la madrugada. Se gira, y en la acción apaga el cigarrillo en un cenicero de cristal hasta el tope de colillas y ceniza.

                Tres nuevos golpes. Misma sorpresa, misma pregunta y nacimiento de una nueva: ¿por qué tanta agresividad? Mira con desconfianza por el ojo de la puerta y tras el paño la ve: es ella. Lucía, mujer moderna, “pareja” de Rubén; secretaria de día de lunes a viernes y, a partir de las seis de la tarde y hasta que el cuerpo necesite dormir, mujer de museos, cafés y galerías. Sólo bebe cuando en necesario.

*

Por ese motivo, nuestro sistema nervioso simpático, que tiene su origen en la médula espinal, cuya función primordial es activar los cambios en la reacción lucha-huida, y nuestro sistema parasimpático, encargado del descanso y de la digestión, reaccionarían de la misma manera en la que lo haría un australopithecus al luchar por la comida que la forma en la que lo hace un imputado en la sala de interrogación: o huimos, o atacamos.

*

Rubén abre extrañado la puerta, ella no tiene por qué estar allí, no es necesario, ya se lo había dicho hace dos días, en la última discusión.

                —¿Qué haces aquí, Lucía? ¿No ves la hora? ¿Estás bien? ¿Por qué me llamaste tantas veces?

                Silencio por respuesta. Ella suelta su bolsa a un lado de la puerta y de la misma forma se deja caer sobre el sillón de la sala. Pesada. Observa la pintura de Rubén. Lo mira, cara sin expresión por parte de ella, cara que piensa por parte de él.

                Lucía se levanta del sofá, algo no anda bien, lo siente; Rubén lo siente de la misma manera que lo había sentido ya en las discusiones anteriores y cuyos resultados eran los “berrinches” de Lucía. Ella abre una puerta de la alacena, saca un vaso para volver a cerrar la puertecita y de la sala toma la botella de vodka que estaba por terminarse. Rubén intenta seguir su paso, cierra la puerta de la calle, se sienta en el banco en el que estaba antes de abrir la puerta, la observa servirse vodka en el vaso como si de agua se tratase. Un sorbo, un único sorbo.

                —¿No dirás nada? —dijo Rubén tras observarse directamente a los ojos durante veinte minutos que en realidad fueron tres. Raspa la garganta— Sabes perfectamente que te puedo observar tosa la noche sin decir nada. Quieres decir algo, Lucía. —Se escucha el fondo de un vaso vacío tocar la mesa.

                —¿Con quién fue la última mujer con la que te acostaste, Rubén? —mujer tajante. Fue un escopetazo en el bosque: una parvada de golondrinas que huyen.

                —Conti…  —el falso intento de mentira por complacerla fue cortado.

                —No, Rubén, ambos sabemos que no es así —dijo casi a gritos, antes de que él respondiera.

*

El rostro pálido es un claro ejemplo que la mayoría de nosotros hemos tenido alguna vez en nuestras vidas; ésta, al igual que las pupilas dilatadas y la sudoración, son registros visibles de que el cuerpo se prepara para el posible desenlace de la reacción lucha-huida. Sin embargo, no es la única respuesta en nuestro organismo. El cerebro ordena el bombeo de sangre a nuestros músculos, los tensa, aumenta la presión sanguínea y las venas se dilatan; el estómago y los riñones siguen las órdenes del sistema parasimpático y dejan de trabajar, por último, los capilares de la piel son contraídos. Listo, ahora usted está preparado para luchas o para huir del peligro que tiene enfrente.

*

—¿De qué estás hablas, Lucía? ¿Es por lo de Alondra? Por Dios, creía que ya habías superado eso, Lucía. Ya lo habías superado —el volumen de él aumentaba, Lucía sabía perfectamente cómo odiaba que le marcaran sus errores pasados, en especial cuando ya los «había enterrado».

                —Sabes perfectamente que no hablo de ella. Estaba en el bar y me encontré a tu amiguita Lorena, ya sabes, la que encontré en tu apartamento cuando regresaba unas cosas y no estabas. Hoy se veía muy contenta, de seguro venía de aquí. ¿Quieres que te dé más nombres e historias? ¿Quieres que responda como tú deberías de hablar? ¿Quieres que nombre a todas las mujeres que han dormido en tu colchón mientras yo me he callado?  —el tono subía, la cara se enrojecía, la voz se quebraba, mientras golpeaba la mesa— Porque crees que no, pero puedo nombrarte también a Naomi y a Paola, que son de las otras que me he enterado, porque las traes contigo, las portas en tu mirada, en tu cabello como cera de pinar, en los botones de tus camisas. Creí que lo de Alondra no se iba a repetir —un cristal se rompe dentro de la cabeza de Rubén—. Pero sólo has sido llagas en mis brazos…

                La cara de Rubén cambió, no iba a tomar la pose de siempre, donde pedía disculpa e intentaba sacarle la vuelta a todo y concluir con un abrazo y una tensión liberada que tiende a regresar como un resorte.

—Tienes razón, Lucía —decía al encender un cigarrillo, mientras se encorvaba hacia ella y fruncía el ceño. El cínico que llevaba dentro salía a flote, todo con el único fin de dañar. Si ella ataca, yo también—. ¿Pero sabes qué? Ya me tienes harto de tus estúpidos celos y no me importa de dónde viene todo esto. ¡Estás ebria, Lucía, mírate! Y sí, he estado con todas ellas y lo he disfrutado bastante. Y sin embargo…

*

En la naturaleza podemos ver comportamientos basados en esta reacción. Ejemplo: el guepardo a pesar de tener la habilidad de alcanzar una velocidad de entre 95 y 115 kilómetros por hora, decide en esta lucha por la supervivencia al ataque. Podemos observar cómo un león intenta acercarse a las crías de una madre guepardo, es aquí donde la defensa se basa en el ataque.

*

—Eres un sinvergüenza, pero claro, no debería de sorprenderme, ahora confirmo tu trato hacia mí, me tratas como una cosa aparte, tanto que dices quererme —y al hablar se ponía de pie y se quitaba un brazalete, para lanzarlo hacia donde estaba Rubén, quien lo esquivaba sin mucho esfuerzo, sin ganas, no era la primera vez que lo hacía—. Toma todo lo tuyo que traigo, pero si pudiera te aventaba todo lo que hay aquí, tus tontos anillos y tus pulseritas idiotas.

*

El hembra guepardo se acerca hacia el león, quien hasta ese momento había tenido un paso cauteloso, ahora él se acerca en dirección a ella. Se encuentra lo suficientemente cerca. Lucía intenta empujarlo, pero no puede, él pesa lo doble que ella, y los intentos de golpes son detenidos por Rubén, hasta que una bofetada se logra marcar en la mejilla.

                El león comienza a perseguir al guepardo, con el intento de igualar su velocidad; ahora ella se encuentra lo suficientemente lejos. El ritual animal se repite, Lucía intenta empujarlo, darle bofetadas.

                —¿Al menos podrías fingir que me quieres? —decía con el llanto en su cara y él sólo se dedicaba a evadir los golpes o a detenerlos, a la par de repeticiones del mantra “basta, Lucía, basta”.

                El cuadro cae, Lucía lo tira, lo rasga. Pintura negra y blanca tirada en el suelo. Rubén ya está rojo, no por el cuadro, por Lucía. Decide atacar. El león, a la mayor velocidad posible, se acerca a ella. Lucía lo araña, Rubén la empuja, por poco la hace caer y el guepardo se deja ir con todas las emociones. Se empujan, se dicen todas las palabras que viene a la mente. Rugidos. Llantos sordos. Rubén la toma agresivamente de la camisa y después la toma del cuello y la estampa contra la pared cercana a donde había estado el caballete, para impedirle la respiración. Hace el intento de levantarla del cuello, lo suficiente como para ver unas pobres pataletas y varios golpes a un brazo sofocante. El guepardo intenta soltarse con arañazos al león, clavar las garras. Lucía clava fuerte su pulgar en el ojo de Rubén, con el mismo dedo lo empuja mientras da una patada en la entrepierna que lo hace retraerse y liberarla de su sofoco. Toma aire. Ahora un poco más libre, el guepardo clava sus garras en el rostro del león, lo araña, lo hace sangrar. Pequeño chorro, goteo. Rubén está tirado en el piso sobre la pintura negra que le hizo resbalar, ayudada también por un empujón de Lucía y un paso en falso, consecuencia: un golpe duro en la nuca…

                Como ya se ha dicho, el organismo reacciona de manera estrepitosa ante un ataque, es por ello que los individuos, al igual que algunos autos deportivos, pasan de cero a cien en pocos segundos; el guepardo que tan sólo defendía a sus crías, pasa a ser el atacante cuando en un acto desesperado muerde las patas del león con el riesgo de hacerse más daño. Funcionó. El ataque es ahora la única opción para la defensa. Lucía siempre atacaba para defenderse. Ella se posiciona rápidamente sobre Rubén, para seguir con los golpes, pero ahora con el cenicero de Rubén que había caído al piso y que tomó rápida. El guepardo muerde el cuello. Lucía lo ahorca, clava las uñas, él ya no se defiende. Ya hace tiempo que no se defiende. La bestia no parece dar término a los golpes con el grueso cristal, que poco a poco destrizan la cara a la par que los brotes de sangre que salen por la boca, la nariz y por la fractura del cráneo se mezclan con los azulejos, la estepa. Arañazos en el cuello de un león. Convulsiones casi mudas. Un chorro de sangre que se detiene poco a poco.

*

La respuesta confunde, existe una hiperexcitación en el organismo. Mira hacia alrededor, el desorden, la sangre, el cuerpo inerte. ¿Ataque o huida? Ya atacó. Respuesta: huir ¿Dirección? Desconocida. Respuesta posible número dos: ¿qué voy a hacer? Pregunta detonante número dos: ¿qué he hecho?

René Flores Ortiz

Preparatoria de Jalisco

Lluvia neón

Pluma colorida

Pluma colorida | Juan Manuel Galindo Reyes, Preparatoria Regional de La Barca

Quiero ser fértil
a pesar del silencio en mis curvas transparentes
mi caprichosa piel sangra sobre rosas blancas
matizo de pasión los bosques
extraño fosilizar corazones en ámbar
ocultos en las montañas solitarias
sueño sobre el rocío neón que gotea del cielo cada 11 de julio
brillas en mi mente con un destello ocre
aquel que portan los desamores incongruentes.

Andrea Michelle Ramos López
Preparatoria 20

Nostalgia

Me traes un sentimiento, flor dentro de flores,
de que la vida después de ti
es únicamente sentarse y viajar lejos
a un prado verde y tranquilo, quizás,
bajo la sombra de un árbol desconocido
y un lirio de mano en mano.

Diego Andrés Vázquez Cisneros
Preparatoria Regional de Autlán de Navarro

Otoño

Otoño | Adrián Alejandro Senda Núñez, Preparatoria Regional de La Barca

Por amor a la sabiduría… atrévete a escribir y leer filosofía

Si nos situamos desde la actitud filosófica, el recorrido por el mundo se torna más interesante, el pensamiento se pone en contacto con las cosas intangibles que se desprenden del exterior y descubre conexiones internas con las cosas concretas que describen un mundo simbólico trazado por sentidos multidimensionales.

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Hasta qué punto el hombre está listo para una justicia social

El presente texto expone el tema de la democracia participativa como una vía para lograr la justicia social, así como las claves para su éxito. Trata también los problemas más importantes que enfrenta el hombre y la filosofía, la doble moral, la ambición y el poder, así como la demagogia de la que hacen gala quienes dirigen nuestro país, guiados por el propio interés, el éxito personal y el enriquecimiento material. También, se indaga sobre la palabra “democracia” y el sentimiento de inferioridad que los mexicanos adoptamos y del que nos sentimos presos. La pregunta principal a lo largo del texto es ¿hasta qué punto el hombre está preparado para una justicia social?

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La violencia es la filosofía de los ignorantes

Ante la violencia imperante en estos tiempos, se define este fenómeno como la supresión de la humanidad, la cosificasión del ser humano, tanto de quien la ejerce como de quien la padece. Se propone la práctica de la Filosfía como alternativa para la resolución de conflictos y el impacto positivo que el pensamiento y el diálogo tienen en las sociedades.

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Fe vs. ciencia

Se presentan distintas posturas acerca de Dios y su existencia. El texto defiende postulados acerca de la posibilidad de su existencia basándose en la tesis de algunos filósofos que demostraron la existencia de un ser omnipotente, principio y fin del universo. Hace referencia a una esencia universal presente en la vida del ser humano que, aunque no pueda ser percibida, lleva a preguntarse sobre su misterio infinito; se contrasta que también otros autores pueden negar la existencia de Dios, ya que si Dios no puede ser visto, entonces no puede ser experimentado, ¿se puede probar racionalmente la existencia de Dios?

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