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Mujeres patriarcales

Celia Ayme Orozco Moya
Preparatoria 5

Resumen:

La violencia estructural que se encuentra presente en el sistema patriarcal, niega la autonomía de las mujeres y las trata como inferior al hombre creando una relación de poder. Aunque las víctimas de este sistema sean principalmente mujeres, terminan reproduciendo estas violencias. Esto es incluso más dañino que si un hombre ejerciera violencia de género ya que al internalizar la ideología patriarcal buscan lograr el ideal de mujer y se autoperciben mejor que las otras mujeres generando una violencia vertical en sujetos que no deberían tener una relación de poder. Está paradoja es explicada a través del concepto de alteridad de Levinas donde el yo es el hombre y el otro la mujer. La internalización del patriarcado y su reproducción de ideología es explicada por Žižek (1992), porque muchas de las mujeres son conscientes que viven en un sistema que las oprime.

Conceptos clave: violencia estructural, ideología, género, alteridad, patriarcado.

La réplica de patrones patriarcales es algo esperado en un sistema que beneficia al hombre, sin embargo parece que los individuos más afectados en la repetición de estos son los que, al replicar generan más violencia que aquellos individuos que el patriarcado pone en la cima de la pirámide. Es cierto que está afirmación es polémica, podría ser una crítica a las mujeres desde la moral individual, pero en este ensayo se sostendrá que si bien no es justo evaluar a alguien con juicios propios, esto es una problemática ética que tiene que ser atendida.

Hay mujeres las cuales se percataron del sistema que generaba esta desigualdad entre los géneros binarios y que este se mantenía mediante la violencia constante, teniendo en cuenta esto decidieron luchar en contra de él y optaron por llevar a cabo un proceso de deconstrucción personal con el fin de evitar la repetición de estos patrones y erradicar la violencia. Si bien existen mujeres que, motivadas por la violencia, participan en este proceso, también hay aquellas que no ven necesario el rediseñar los valores e incluso demeritan a las otras mujeres por hacerlo. Ambos grupos de mujeres actúan de acuerdo con lo que les parece correcto, unas a favor y otras en contra del sistema. No obstante, el primer grupo replica las violencias y las multiplica siendo peor que si los hombres lo practican.

Entendamos a qué nos referimos cuando decimos que replicamos patrones violentos del patriarcado, para eso es necesario entender que es la violencia estructural.

Para existir violencia debe de existir una relación de poder entre el que somete y el sometido, si existiera igualdad de condiciones una parte no sería capaz de someter a la otra. La violencia genera daño en las dimensiones de un individuo ya sean físicas, psicológicas, morales, etc. El daño se caracteriza por ser disruptivo/agresivo, es decir, el individuo no espera ser violentado por lo que no sólo genera daños en sus dimensiones también niega la autonomía cuando se impide seguir su plan de vida.

Comprendiendo el concepto de violencia estructural; la noción de patriarcado, como estructura, aún no se encuentra del todo clara. La profesora Kiss afirma lo siguiente:

El patriarcado es un sistema de opresión que se basa en la dominación masculina y la subordinación femenina. Este sistema de opresión perpetúa las normas y los valores que refuerzan la supremacía masculina y mantienen a las mujeres en una posición de desventaja y subordinación. (2025).

 Lo que el patriarcado hace es generar una relación de poder por cuestión de género y negar la autonomía de las mujeres a través de esta distinción (Butler, 1990), no sólo niega a la mujer, permite que los hombres violenten a la mujer debido a esta relación de poder.

Considerando que la sociedad ha mantenido un sistema patriarcal durante siglos, resulta lógico suponer que este sistema de opresión imparte valores que contribuyen a la formación de una ideología destinada a normalizar e integrar estas normativas, presentándose como algo natural y, por ende, verdadero.

Las mujeres que aceptan está ideología y replican las violencias a mujeres que van en contra de lo que ellas creen correcto estarían actuando bajo lo ideal del sistema. Se consideraría que la mujer está reproduciendo las mismas violencias que un hombre, no obstante, teniendo en cuenta que el patriarcado ya establece una jerarquía entre ambos géneros la violencia de hombre a mujer sería vertical y de mujer a mujer horizontal.

Parecería que al decir que la violencia de una mujer a otra, es más dañina que la de un hombre a mujer, solo estamos esperando que la responsabilidad de cambiar la estructura violenta recaiga en un solo género. También se puede inferir que estamos esperando una sororidad incondicional y sería incongruente dado que “la sororidad no se obtiene por la identidad de género, no es natural ni es sencilla, demanda analizar críticamente el orden social en el que se vive” (Melissa Cardoza, 2021, p. 6).

Para sustentar mi postura me apoyaré en la teoría de Emmanuel Levinas, específicamente en su concepto de Alteridad. Emmanuel toma la idea de alteridad para explicar que la individualización que tomamos al formar una identidad propia sin pensar en los demás como importantes, niega nuestra propia identidad porque rompe con el compromiso que nos hace humanos, es decir al reconocer al otro que existimos (existe el yo). (Levinas,1935 citado por Quezada, 2011: 227).

Ahora planteemos que el yo es lo conocemos como hombre y el otro es la mujer. La mujer patriarcal no ve que la relación la cual ofrece el patriarcado entre hombre y mujer, hace que el hombre tenga el poder de reconocer o no a la mujer como individuo y a través de eso quitarle derechos. Ella cree que al cumplir con el ideal, ella puede deslindarse del papel del otro y ser el yo autopercibiéndose como “una más de los chicos” y ejerciendo la violencia para negar el reconocimiento de las otras mujeres. Al replicar esta violencia ella no se ve a sí misma en posición de igualdad con las otras chicas, ella ya no está en el mismo nivel en la pirámide patriarcal, lo que haría que ejerza una violencia vertical.

Según Žižek, la ideología es clave para entender por qué pasa esto (1992). Žižek plantea que la ideología no es  más que una distorsión de la realidad, una mentira que no solo creemos, sino que estructura nuestra realidad social; que aunque tiene fallas seguimos siendo partícipes de él, aún si nos damos cuenta que nos daña, nos aferramos porque obtuvimos un goce de ella y si nos damos cuenta que es una mentira, decidimos no verlo porque nos evita enfrentar lo real: “la ideología no es una ilusión tipo sueño que construimos para huir de la insoportable realidad, es una construcción de la fantasía que funge de soporte a nuestra ‘realidad’ ”. (Žižek citado por Hernández, 2006). La mujer patriarcal cree que la ideología representa su realidad y la sigue replicando, aún si se ve violentada por hombres que la cosifican, ella recibe su aprobación y es más fácil aceptar la ideología donde te ves violentada, pero “recompensada” que en aquella donde tienes que ir en contra de todo un sistema que solo te violenta.

La violencia de género que perpetúa a una mujer, genera un retroceso en la lucha en contra del patriarcado. La réplica de patrones patriarcales es algo esperado en este sistema, sin embargo, parece que los individuos más afectados generan más daños al repetir estos patrones que aquellos individuos que el patriarcado pone en la cima de la pirámide. Las mujeres patriarcales, al cumplir con las expectativas, se auto perciben como un hombre más, generando una brecha de poder entre ellas y las mujeres que están en contra de este sistema, dando así una violencia vertical. Las mujeres patriarcales muchas veces deciden participar en esto por distintas razones, sin embargo, es importante reconocer que pelear en contra de un sistema es agotador. Exigir que todas las mujeres se deconstruyan es negar sus realidades, pero es importante seguir luchando y exponer estas violencias que todas sufrimos.

Referencias

Butler, J. (1990). El género en disputa. Paidós.

Cardoza, M. (2 de mayo de 2021). Alteridad y sororidad en el autocuidado feminista: algunas de las propuestas en debate. Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe. Recuperado de:

https://reddesalud.org/apc-aa-files/1342d291dfef7a4d531a2a778bc9da8e/2_modulo-teorico-alteridad-y-sororidad-en-el-autocuidado-feminista_2.pdf

Hernández, Roberto Carlos. (2006). Ese sublime objeto: la ideología en Zizek. Argumentos (México, D.F.), 19(52), 149-176. Recuperado el 29 de marzo de 2025, de  http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-57952006000300008&lng=es&tlng=es.

Kiss, Teresa (19 de marzo de 2025). Patriarcado. Enciclopedia Concepto. Recuperado el 30 de marzo de 2025 de https://concepto.de/patriarcado/.

Quezada, B. (2011). Aproximación al concepto de ‘alteridad’ en Lévinas: propedéutica de una nueva ética como filosofía primera. Investigaciones Fenomenológicas, 3, 393-405. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4846508.pdf

Zizek, S. Z. (1992). El sublime objeto de la ideología. Siglo XXI.