La semilla de Eva
junio 25th, 2026
María Fernanda Corona Mendoza
Preparatoria 4
Parte I.
Eva ha implantado una semilla en mi vientre,
Ha interrumpido en mi tierra fértil,
Causando estragos.
Mi tierra es muy buena,
Pero no hay espacio aquí
Para tu semilla.
Considera un regalo a los ojos de los demás,
Algo que trae alegría,
Algo que me debería completar.
Yo no quiero ese regalo, Eva,
Solo quiero
La autonomía de mis tierras.
Yo no podría cuidar tu semilla.
Por más buenas que sean mis tierras,
Me rehúso a fertilizar lo que me has dado.
No lo necesito.
Mi tierra puede sobrevivir
Incluso sin tu regalo, Eva.
Eva ha implantado una semilla en mi vientre,
Una semilla que no quiero,
Algo que debo echar de mi tierra
Obligada a parir tus semillas
Aún sin mi consentimiento,
Me comeré tus semillas.
Parte II.
Me invadió la muerte, me ha acompañado durante meses; dentro de mi descanso respira al mismo tiempo que yo, ha copiado mis hábitos, se ha apoderado de mi cuerpo y manipulado mis pensamientos.
Ha cambiado mi mente, me ha hecho sentir más; observo cómo, en tan poco tiempo, no ha quedado nada de mí. Me he muerto por culpa suya; me castiga todos los días con dolor.
Cuando llega la noche oigo sus pensamientos, lo que me hace llorar sin consuelo. La muerte me impide dormir; mi cuerpo pide descanso, pero esa cosa me lo niega. Es demasiado tarde, me dicen los doctores.
Debería poder arrepentirme, mi decisión debería ser respetada; el tiempo llegó, ya me lo dijeron. Es momento de parir a la muerte, esa que llevo en el vientre.

Erick Alvarez Lozano
Preparatoria 9

Andrea Geraldine Díaz Martínez
Preparatoria 15