También yo escribo
junio 8th, 2026
No solo los hombres pueden escribir poemas de amor,
también yo, mujer enamorada,
que guardo en el pecho un temblor,
y en mis labios una palabra callada.
Te nombro en secreto y sonrío,
como si el mundo me entendiera,
pues cuando pienso en ti,
la tristeza se me va entera.
Eres alto, como un árbol que abraza el cielo,
firme, fuerte, imposible de olvidar,
y en tus ojos cafés, tan hondos,
veo un refugio donde quiero descansar.
Tu sonrisa es como la luna llena,
clara, suave, brillante en la oscuridad,
cuando la miro siento calma,
como un mar que sabe a eternidad.
Tu cabello color café,
parece un otoño eterno y tibio,
quisiera enredar mis dedos en él,
y quedarme allí, sin motivo.
Si mi amor por ti fueran flores,
no cabrían en ningún jardín,
sería un campo entero de colores,
infinito, eterno, sin fin.
Cada pétalo llevaría tu nombre,
cada aroma hablaría de ti,
y en cada tallo encontraría
la razón por la que soy feliz.
No sé si me escuchas, si lo presientes,
sí en tu pecho también florece esta emoción,
pero yo, sin miedo y sin dudas,
te escribo con tinta del corazón.
Regina Pichardo Jiménez
Preparatoria Regional de Santa Anita

Yeira Romina Santiago Camacho
Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga