Autor: Vaiven

Mamá

Sergio Uriel Díaz Bejarano. Preparatoria Regional de Tuxpan

A veces veo a mamá. Pero no como normalmente solía hacerlo. Ahora la veo demacrada, agonizante, como si sufriera; se le ve triste, y no sabe dónde está, como si estuviera demente.

En esas ocasiones donde veo a mamá me preguntó si realmente valió la pena vender su alma al demonio.

Psicosis
Jorge Alexander de la Torre Rodríguez
Preparatoria Regional de San Juan de los Lagos

Madres buscadoras

Diego Israel López Bernal. Módulo Cajititlán de la Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga

Me alteré al recibir la llamada del colectivo “Madres buscadoras», diciendo que posiblemente habían encontrado a mi hijo y que me mandarían la dirección por mensaje para que fuera a reconocer su cuerpo.

Emocionada y conmovida de saber algo de mi hijo que desapareció de mi lado hace más de 2 años esa maldita noche, me apresure a abrir mis mensajes.

Mi rostro se estremeció drásticamente cuando me di cuenta de que me citaron en más de 5 direcciones distintas.

Cuento de criadas
Vania Navarro Gómez
Preparatoria 10

Amor no consensuado

Diego Israel López Bernal. Módulo Cajititlán de la Preparatoria Tlajomulco de Zúñiga

“Si insistes en no usar condón, al menos sácala a tiempo imbécil, ¡No quiero volver a lidiar con otro embarazo!”, le advertí gritándole a mi esposo.

Minutos después, en la baja luz del sótano, apenas pude verlo asentir, mientras continuaba desnudando a nuestra nueva invitada, todavía inconsciente en el suelo.

Día nublado
Tadeo Ascencion Cervantes Valdez
Módulo Teuchitlán de la Preparatoria Regional de Ahualulco de Mercado

Sin título

Larissa Mariana Lupercio Méndez. Preparatoria 11

La incesante voz de mis pensamientos me grita que soy cobarde, un inútil incapaz de lograr su cometido. Veo el bote de pastillas, tentándome a que lo haga. Pienso en mis padres, en lo mucho que los extraño y en lo poco que les importo ahora; no soy nada ni nadie en este mundo. Recuerdos, recuerdos inalcanzables de la felicidad, que ya no me sirven para nada. Veo el bote de pastillas, tentándome a que lo haga. Pienso en mis padres, mis padres… La incesante voz de mis pensamientos ha callado. El bote de pastillas está vacío, la comida servida y mis padres…

Mis padres yacen ante mí, inertes, incapaces de causarme más daño.

Woman in the mirror
Vania Navarro Gómez
Preparatoria 10

Testigo silencioso

Dulce María Huerta Sánchez. Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga

La luz de la pantalla parpadeaba en la oscuridad de la habitación, proyectando sombras inquietantes sobre las paredes. Sandra, con los ojos fijos en la pantalla, leía un correo extraño que no recordaba haber escrito. “Lo sé todo”, decía el correo. 

Abrió el mensaje y ahí estaba, una detallada confesión de un crimen que jamás había cometido, pero las palabras se sentían como suyas.

La incomodidad recorría su cuerpo con mucho escalofrío. De repente su teléfono vibró en la mesa. Un mensaje nuevo: “Mira la cámara”. Giró lentamente la cabeza hacia su computadora, la luz roja de la cámara estaba encendida.

El mensaje en el monitor cambió: ¡Sonríe para la foto!

Antes de que pudiera reaccionar, su pantalla mostró su propio rostro, capturado en tiempo real. Pero había algo más en la imagen. En el reflejo de sus ojos, se veía la silueta de una persona detrás de ella, observándola a través de la ventana. Su corazón comenzó a latir con fuerza mientras reconocía la figura. Era la misma persona que había notado varias veces en la calle, siempre a una distancia prudente, con la mirada fija en ella.

El teléfono volvió a vibrar, otro mensaje: “Me gusta cómo luces cuando tienes miedo”.

Un frío intenso recorrió su cuerpo al darse cuenta de que no estaba sola en la habitación, lentamente giró la cabeza hacia la ventana, y allí estaba él, mirándola fijamente desde la penumbra, con una sonrisa torcida en su rostro. Las luces de la calle apenas iluminaban su cara, pero lo suficiente para que ella pudiera ver la cámara en su mano apuntándola directamente.

El monitor mostró un último mensaje: “Sonríe, esta vez es para la portada de tu desaparición”.

Susurros desde dentro
Joseline Guadalupe Estrada Corvera
Preparatoria 8
Lo bello duele
Kimberly Esmeralda Yarely Rodríguez Orozco
Preparatoria 9

Lirios

Sandra Addaí  García Pérez . Regional San Juan de los Lagos

El campo de lirios azulados se extendía más allá  de la vista, un océano de tranquilidad que contradecía la tormenta que llevaba dentro.

Mientras lentamente me arrodillaba junto al cuerpo inerte de mi padre, me pregunté si él alguna vez había contemplado la belleza de este lugar o si su corazón estaba tan marchito que ni siquiera los lirios podrían conmoverlo…

Mis manos aun temblaban, no por el peso de lo que había hecho, si no por el alivio que sentí al saber que el mundo finalmente estaba libre de su presencia. Durante años, soporté su crueldad disfrazada de “paternidad” matando lentamente cualquier vestigio de esperanza que quedara en mi alma, pero… ¿Y ahora?, todo había terminado, aquí en este campo de lirios, su vida se apagó como una vela en medio de la noche. Había soñado tantas veces con este momento pero la realidad era mucho más dulce de lo que jamás podría haber imaginado. Con cada respiración el aire se vuelve más ligero, más puro. Como si los mismos lirios estuvieran agradecidos por la sangre derramada.

No siento culpa, ¿Cómo  podría?, ¿Por qué lo haría?

Aquí entre los lirios, su maldad se desvanece, se convierte en nada. Y yo, por  primera vez en mi vida puedo mirar al horizonte y sentir libertad. Abro lentamente mis ojos y siento cómo ese tranquilo campo de lirios se desvanece reemplazado por las paredes de la realidad, las paredes de esa casa oscura ahora iluminada por las luces rojas y azules que parpadean a través de la ventana permitiendo vislumbrar  mis manos manchadas de sangre…

No siento miedo, a cambio siento una profunda paz acompañada de una sutil sonrisa tirando de la comisura de mis labios. 

Puente
Cinthia Karina García Ledezma
Preparatoria Regional de El Salto

Alzar la voz en verso

La poesía, en su esencia más pura, es un reflejo de la experiencia humana. En un entorno saturado de estímulos sensoriales, la poesía emerge como un faro que ilumina las verdades olvidadas. En esta edición las y los poetas, se adentran en versos que abordan temas cruciales, desde la necesidad de comprometernos con los procesos sociales y políticos de nuestro país hasta la relación con el mundo animal e imaginario como punto de escape.

Cada poema es una celebración de la vida, un canto de amor y pasión que invita a la reflexión. Con estilos y estructuras diversas, nuestros autores y autoras logran capturar la complejidad de la existencia, convirtiendo las palabras en un medio poderoso para la expresión. En este viaje lírico, las historias de aquellos que han sido silenciados, como los desaparecidos, encuentran voz. La memoria se entrelaza con el presente, recordándonos que el dolor y la esperanza son inseparables.

Al leer poesía, somos desafiados a mirar más allá de lo superficial. Nos invita a cuestionar, a sentir y a involucrarnos. En cada verso, hay una llamada a la acción, un recordatorio de que nuestras palabras pueden ser herramientas de cambio. Este espacio es un refugio para la creatividad y un testimonio de que la poesía, en su capacidad de resonar con nuestras inquietudes, puede ser un catalizador para la transformación.

Así, al explorar estas páginas, abramos nuestros corazones y mentes. La poesía no solo nos acompaña en nuestro viaje personal, sino que también nos conecta con la lucha colectiva. Permitamos que los versos nos conmuevan, nos inspiren y transformen. Porque la poesía no es solo un arte, es una forma de vida.

Melina Flores Hernández*

* Apasionada por la lectura y la educación,  ha desarrollado una sólida carrera en el ámbito cultural, en la FIL Guadalajara y diversos festivales literarios. Actualmente se desempeña como Jefa del Departamento de Comunicación y Aprendizaje en la Preparatoria 21 de Zapopan.

Sin sentidos te amaré

Moisés Israel Zepeda Flores. Preparatoria Regional de Mazamitla

Si en la oscuridad completa me hallara,

sin hebra de oro o farol de mi lado,

por tu respirar, sin duda te hallará,

pues te conozco, mi secreto amado.

Si perdiera mi oído y no escuchara,

las notas dulces que tu voz me da,

por mi vista sabría qué te amará,

tu imagen sería mi guía ya.

Si la vista así llegase a perder,

te hallaría por un roce en la piel,

mi corazón sabría reconocerte,

pues tu esencia se aloja en mi alma fiel.

Y si todo sentido yo perdiera,

por mi amor, siempre en mi alma te tuviera.

Rojo infinito

José María Banda Medellín. Preparatoria 8

La noche cayó en la ciudad,

Los espejos de los carros

reflejan las almas,

Las patrullas suben muertos,

Todos buscan vivir,

El semáforo está en rojo,

Mi frente suda sangre,

No puedo acelerar,

No hay nada en el espejo del coche,

No me toca subir a la patrulla.

¿Por qué mierda

conduzco a la muerte?

Gato gris

Carlos Ortiz Mercado. Módulo Mezquitic de la Preparatoria Regional de Huejuquilla el Alto

Gato gris cual ceniza,

con mirada suave y tibia,

errante de tejados,

secreto de noche y día.

Tus ojos, verde esmeralda,

Aclaradores de penumbra,

ventanas de serenidad,

testigos de noches tranquilas.

En tu andar, un murmullo,

el cantar de los días,

secretos en cada paso,

serenidad en cada rima.

Te observo desde mi ventana,

tú, felino, mi alegría,

compañero de sueños,

guardián de mi poesía.

En tu pelaje, el universo,

en tu ronroneo, la vida,

gato gris cual ceniza,

mi sombra, mi compañía.

Eres sombra en la madrugada,

silencio en la gritería,

cazador de sueños rotos,

maestro de la armonía.

Te deslizas por los sueños,

te desvaneces en la alegría,

tú, fiel guardián de secretos,

amo de la fantasía.

Gato gris, cauteloso,

espíritu libre, corazón errante,

en tu mirada observo el paraíso,

en tu presencia, lo importante

Contingencia mutante
Jesús Andrés García González
Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga
Noche del dragón
Jesús Andrés García González
Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga

Pasión de cuerdas

Francisco Javier Loza Cabrera. Preparatoria 8

Eché de la cuerda,

una y otra vez,

hasta que se rompió.

Entonces me di cuenta:

la tensión era lo único

que me mantenía en pie.

Bad memories
Isaac Uriel Campa Tejeda
Módulo Cuquio de la Preparatoria 8

Empíreo

Ernesto Gabriel González Santiago. Preparatoria 7

Padre

observo en mi espejo

tu imagen

imperfecta

Padre

huiste del error que fuimos

de ese cuerpo virgen

            infectado

para curarse sola

milagrosa

aprendió a tejer venas sobre su carne

            supo alimentarnos

Padre

el cielo que dejaste orbita

            tu ausencia

bajo el pecado quisimos escondernos

la sombra no era suficiente

tu totalidad arrasó la calma

el morbo

            heredado

nos obligó a salir

Padre

toma nuestra mirada

ofrece la tuya

Padre

lograste ser etéreo

te liberaste de tu forma

abre nuestra jaula ósea

Padre

no tenemos tus ojos

Padre

no tenemos tu luz

Padre

con estas manos tuyas

¿nos permitirás

alcanzarte?

¿Cómo ayudas a un corazón sin amor?
Cinthia Karina García Ledezma
Preparatoria Regional de El Salto

Flores

Mariely Arias García. Preparatoria Regional de Tlajomulco de Zúñiga

No me gustan las flores y no porque no sean bonitas,

sinceramente, puedo decir que me encantan sus colores

pero no me gustan los perdones que traen consigo,

tal vez es porque nadie nunca se disculpó así conmigo.

No me gustan las flores, son preciosas

mucho más si vienen en ramito, solo que es un sentimiento

proveniente de ellas que simplemente no admito

porque al verlas te pienso, las rosas, con aromas delicados,

los girasoles perfectos para ser plasmados

sin miedo, sin pecados.

Los lirios significados de pureza, gardenias, jazmines y demás,

qué pereza la verdad.

No me gustan las flores

pero quisiera volver a recibir una de tu mano,

me niego a querer a alguien y curiosamente,

cuando pienso en ellas sé que amarte nunca fue en vano.

No me gustan las flores, los pétalos secos que caen con el tiempo

indican que su ciclo de vida se ha terminado

y es triste ver que por fin han muerto.

Hubo un tiempo donde ellas me daban paz,

cuando todo estaba bien conmigo

y no pensaba más que poemas por montones recitar.

Mi favorita era el tulipán, hasta que supe que hay temporadas

y que al igual que las personas de alguna manera se van.

No me gustan las flores y nunca me van a terminar de gustar,

aunque si intentas convencerme,

espero tengas un buen argumento,

para en ellas mi tiempo volver a gastar.

Porque fue el único recuerdo que me hubiera podido quedar de ti,

pero ni disecándolas tienen el mismo parecido

que cuando con mucho entusiasmo me dijiste

«Te traje flores solo porque sí».

No me gustan las flores, porque ni ellas se quedan,

los recuerdos al igual que los pétalos se caen

y sin poder evitarlo, ellas al igual que los sentimientos,

se van a secar.

Días llenos de ansiedad.
Arizweldy Núñez Macías.
Preparatoria Regional de San Juan de los Lagos.

Se busca

Valeria Lorena Martínez Lara. Preparatoria 5

Se busca lo divino, lo bonito 

¿Y por qué no buscar mi cuerpo desaparecido?

Nos enfocamos en el odio, en el rencor 

En vez de pensar, en porque, no se me encontró 

Señor presidente 

Quiero la protección de mi comunidad 

No la pelea de una ley que me va a afectar 

Hay que contemplar lo natural 

Naturalmente un hombre me desapareció 

Me violó y me mató 

Pero el Narco no encubrió

Y usted señor presidente, solo me ignoró 

Ignoró la soledad de un cuerpo tirado 

Tirado en un acantilado 

Acantilado del que jamás podré escapar 

Si no que me consumirá lo natural 

Renaceré y me vengaré 

Señor presidente 

No haga pasta y la deje al dente

Yo haré justicia por mi mano 

Mano que Dios proveerá

Haré justicia carnal

Campana de cristal

Moisés Israel Zepeda Flores. Preparatoria Regional de Mazamitla

odio con ímpetu la soledad

no me gusta la extraña sensación

que se deposita con el silencio,

un zumbido de mi propio silencio.

Esta noche, con un dolor fecundo,

se estremecen mis delicados huesos

al son de una dulce voz delirante

que me adormece con sus ideales;

una voz que anhela beber mi vino

que se desprende de párvulas venas

como lágrimas de un pequeño niño,

como lluvia que refresca en verano.

Necesito la compañía de alguien

para proteger de mí mismo mi alma,

y no cederme a la voz delirante

que con sus provocadoras palabras

hará que alguna noche, solitaria,

por vez postrera mi psique descanse;

pues me siento atrapado, prisionero,

de esta tenue campana de cristal.

Atrapado en la realidad.
Arizweldy Núñez Macías.
Preparatoria Regional de San Juan de los Lagos.

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