Tu libertad condicionada
agosto 22, 2022
Jael Montes Cervantes
Preparatoria Regional de Amatitán, módulo Arenal
Podía ir tan rápido como quisiera
sentir el viento reventar cadenas
el mundo era mío,
desde mi bicicleta.
Y yo sonreía con inocencia.
Pedaleaba alegre
pedaleaba discreta
y la distancia se hacía presente
a cada instante
y sin problema.
Y mi sonrisa era admirada
y relevante.
Un piropo,
un pensamiento
miedo…
¿Podría retornar a casa?
O…
¡acaso un titular más!
me sobresalta.
Y me sobresalta también
el canto de los pájaros,
que ahora implora
volver a casa.
Un anhelo me esperanza
es el descanso cómodo
en el regazo de la bondad,
inocencia,
y añoranza.
Miradas deambulan
mientras mi andanza,
son miradas oscuras
entre sombras
perspicaces
y malas.
Pedaleo en tinieblas
contra las miradas
para que nunca más
mujeres divinas,
y delicadas
sientan miedo
ni desesperanza.
Nunca más inclinadas
ni entre calles
ni entre miradas
ni nada.
Tu cabeza siempre al frente
mujer
ante semejante atrocidad.