Dos días sin pan
junio 8, 2026
Tengo hambre en la barriga,
tengo frío en mi piel,
ya pasaron dos días tristes
sin probar ni un pedacito de pan con miel.
Mi hermanita llora bajito,
apenas puede hablar,
sus ojitos piden auxilio,
solo quieren descansar.
Mi mamá me abraza fuerte,
sus brazos son mi calor,
aunque tiemble y esté cansada
me regala todo su amor.
Yo camino entre la gente,
les pido un poco de pan,
algunos siguen de largo,
otros ni me miran al pasar.
El estómago me duele,
se siente como un tambor,
pero me aguanto y sonrío,
porque no quiero darle más dolor.
A veces me pongo a soñar
con arroz, con leche y con miel,
pero despierto en la calle,
con frío y sin nada que hacer.
Quisiera ser como otros niños,
correr, jugar y reír,
no tener miedo al mañana
ni pensar solo en sobrevivir.
Pero si tengo a mi madre
y a mi hermanita también,
aunque la vida sea dura
me siento fuerte y con fe.
Quizás mañana amanezca
y alguien nos quiera ayudar,
nos regale no solo comida
sino esperanza para soñar.
Porque, aunque falte el alimento
y la tristeza me haga caer,
el amor que tengo en mi pecho
también me ayuda a crecer.
Regina Pichardo Jiménez
Preparatoria Regional de Santa Anita

Maria Fernanda Herrera Herrera
Preparatoria Regional de Colotlán